martes, 15 de noviembre de 2016

El yogurt, ¿mejora la salud?

No creas todo lo que la industria de los lácteos te dice del yogurt.

El yogurt en realidad es un kefir pero con aromatizantes y preservantes sintéticos. Kefir es un producto natural, resultado de una reacción entre leche y los estreptococos de fermentos lácticos, bacterias acidófilas y otros. Estas bacterias son buenas para nuestro cuerpo, sistema digestivo, inmunológico, estómago y se recomienda consumirlo.

Para que el yogurt clasifique como yogurt de verdad el producto debe tener en 1 cm3 cierta cantidad de las bacterias VIVAS. Y esa cantidad de bacterias directamente depende del tiempo de conservación. Las bacterias viven máximum 7 días, es decir ¡el yogurt tiene todas sus propiedades buenas sólo 7 días!

Ahora revisa las fechas en el yogurt que se vende en el supermercado: 2 meses de vigencia. Es significa que aquel yogurt NO TIENE las bacterias vivas, pero sin ellas el producto pierde por completo su esencia como el yogurt o kefir y convierte, a lo mejor, en un producto muerto, pero con cosas sintéticas dentro me hace pensar en el efecto más dañino.

Ahora hablaremos sobre yogurt con sabor, hay de todo -manzana, frutilla, arándano y etc. Espero que ustedes saben que jamás habrán frutas naturales en este yogurt. Para dar a yogurt sabor de frutas se utiliza el éter butílico del aceite acético. Es un disolvente para elaborar los materiales de lacas y pinturas y, como ahora sabemos, también para los productos para consumir.

Sin embargo...

Pese a lo que se creía el consumo habitual de yogurt no mejora la salud, según muestra un estudio reciente liderado por expertos de la Universidad Autónoma de Madrid.

Los resultados fueron publicados en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics y recogidos por la plataforma Sinc.

El estudio analizó en una muestra de 4.445 personas de la población española mayor de 18 años la relación entre el consumo de yogur y el cambio en la puntuación obtenida en el test ‘SF-12’, en un periodo de 3,5 años. Fueron también nulos cuando se analizó esta asociación en personas sin enfermedades diagnosticadas, que nunca habían fumado y que seguían más la dieta mediterránea.

Se comprobó que, en comparación con los que no consumían yogur, las personas que lo hacían de forma habitual no tenían una mejor puntuación en el componente físico de la calidad de vida y, aunque se apreció una pequeña mejora en el componente mental, no fue estadísticamente significativa, según explica la primera autora de la investigación Esther López-García.

Las declaraciones de propiedades saludables en los alimentos, en la actualidad  deben evaluarse científicamente de acuerdo con la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y el departamento de Agricultura de Estados Unidos revisa dichas declaraciones propuestas por la industria alimentaria, para permitir o rechazar el uso de esas afirmaciones con fines comerciales.

Las principales directrices dietéticas en España y otros países apoyan el consumo de productos lácteos como parte de una dieta saludable. “Esto es así porque la mayoría de los estudios se han centrado en el efecto en conjunto, pero sería interesante evaluar la asociación independiente entre cada tipo de producto y los indicadores globales de salud”, ha apuntado la investigadora.

Hasta el momento, varias investigaciones sugerían que el consumo de yogurt podría influir, directa o indirectamente, en la calidad de vida relacionada con la salud, aunque, según los investigadores, uno de los motivos podría estar detrás de su riqueza en calcio, que protege los huesos, por lo que podría ser bueno para combatir las enfermedades osteomusculares.


Un estudio publicado en el British Medical Journal el año pasado apoyó a los beneficios medicinales de yogur, aunque en un entorno limitado. Se demostró que los pacientes de hospitales geriátricos que bebían una bebida de yogur probiótico tenían menos probabilidades de sufrir de diarrea causada por el tratamiento antibiótico en curso. Pero algunos nutricionistas se mantienen escépticos sobre las posibles ventajas que los probióticos pueden ofrecer la mayoría de la gente.

A pesar de su estrecha gama de participantes, el estudio confirmó que el yogur probiótico ayudado muchos de los involucrados. "Hemos demostrado que simplemente dando una bebida probiótica para pacientes de edad avanzada que se prescriben antibióticos reduce su riesgo de contraer diarrea", dice Mary Hickson, un nutricionista de investigación en el Imperial College de Londres y autor principal del estudio.

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